Todos los interesados en el tema sabreis de cómo ha terminado, felizmente, el caso de la familia evangélica formada por Ketty Sánchez Montero y Michael Branson, padres de cuatro hijos, homeschoolers en el País Vasco, denunciados ante la Fiscalía por serlo, y cuyo desenlace no ha podido ser más positivo.
No sólo una resolución favorable y que reconoce que la matriculación de los niños en un centro educativo reconocido en el país de origen es válida en España (los tienen matriculados en una escuela a distancia norteamericana, lo mismo que nosotros y otras familias, cosa sencilla, barata y muy flexible en cuanto a contenidos), sino que motivó una comparecencia del matrimonio y de miembros de la Asociación para la Libre Educación, ALE, ante la Comisión de Cultura del Parlamento Vasco, comparecencia muy instructiva y que os pegaremos a continuación en otro post, en la que todos los grupos parlamentarios sin excepción (comparecieron a propuesta del PP del PV) se mostraron favorables a esta opción educativa.
Su testimonio, su caso, apoyado desde el principio por la plataforma Hazte Oir, y por periodistas como Luis Losada entre otros, Ignacio Arsuaga muy personalmente, ha dado a conocer el homeschooling en España entre los católicos de apié.
En fin, seguiremos comentando, pero como introducción me parece suficiente.
La noticia tal como la daba HO, la víspera de la Virgen del Carmen.
Citar:
Principal
Homeschooling: la Fiscalía acuerda el archivo del caso de la familia Branson
educación Educación en casa Homeschooling libertad educativa
Nuevo éxito en la lucha en defensa de la libertad educativa y la educación en casa: tras las diligencias practicadas en el caso de la familia Branson-Sánchez, la Fiscalía concluye en la ausencia de infracción penal alguna.
REDACCIÓN HO.- El matrimonio Branson Sánchez, residente en el País Vasco y cuya apuesta por la educación en casa (homeschooling) de sus hijos había sido cuestionada por las autoridades educativas hasta el punto de citarles como imputados, se reunió hace unas semanas con el inspector de Educación de San Sebastián para tratar su situación. El consiguiente informe fue remitido a la Fiscalía del Menor de San Sebastián, que acaba de notificar a la familia su resolución. El informe, de cuatro páginas, concluye que "del resultado de las pruebas practicadas en las diligencias se deduce que los hechos descritos no son constitutivos de infracción penal alguna. El hecho de educar a los propios hijos en casa no está regulado legalmente si bien tampoco existe ninguna figura penal que sancione tal conducta. Por tanto la no asistencia a un centro educativo oficial contraviene normas de carácter administrativo pero no penal".
En este sentido, el dictamen añade que "no ha quedado acreditado de forma clara que los menores puedan resultar gravemente perjudicados en un futuro en su formación educativa. Ni que tal perjuicio de existir se esté realizando de una forma dolosa por parte de sus padres. Más bien parece que estos, por diversas razones entre ellas algunas de tipo práctico, han decidido educar a sus hijos mediante un sistema de enseñanza no tradicional. Pero ello no implica automáticamente que estén dejando de cumplir los deberes inherentes a la patria potestad. Sino que los están ejerciendo de una forma no reglada. Por tanto entiendo que tal conducta no tiene encuadre en el artículo 226 de C.P. que es el precepto por el que en un principio se incoaron a estas diligencias de investigación. Y que lo procedente es acordar el archivo de estas diligencias".
Según añade el escrito de la Fiscalía remitido a los padres, "dado el resultado de las pruebas practicadas, de las cuales se deduce que no existe una situación de abandono doloso por parte de los Sres. Branson respecto a sus hijos, los cuales por el contrario parece que están suficientemente atendidos, se acuerda el archivo de las actuaciones, con notificación del decreto a los denunciantes y denunciados".
Tras este nuevo éxito en su lucha a favor de la libertad educativa, Ketty Sánchez ha manifestado a HO que "aunque sabemos que la administración sigue sin estar de acuerdo con nosotros, por lo menos ya sabemos que nuestro caso no va a ir a juicio. Ha sido un año y medio 'un poco estresante' de aquí para allá con el inspector de educación y la fiscalía pero por lo menos ya tenemos la resolución en nuestras manos y además favorable. Podremos respirar aliviados y mirar ya hacia el próximo curso escolar de otra manera".